Una operación cibernética atribuida a actores vinculados al régimen chino utilizó agentes de inteligencia artificial de código abierto para vulnerar plataformas oficiales de Taiwán. Según reveló el diario Financial Times, se trata de un ataque inédito por su grado de autonomía, que marca un salto cualitativo en la forma en que se desarrollan las agresiones digitales a nivel mundial. La intrusión se extendió durante cuatro días a comienzos de julio y puso en jaque las defensas gubernamentales.
El sistema impulsado por IA desplegó simultáneamente hasta ocho agentes autónomos, examinó 21 plataformas gubernamentales, identificó debilidades y cambió de táctica por sí mismo cada vez que encontraba bloqueos. La herramienta operó de manera coordinada como un equipo de atacantes humanos: cuando una vía fallaba, el sistema buscaba información en línea y diseñaba alternativas. La investigación realizada por la empresa de ciberseguridad israelí Dream determinó que fueron comprometidas al menos 85 cuentas, se extrajeron más de 2.500 registros de personal y el ataque se amplió posteriormente hacia la agencia de seguridad nuclear y siete empresas energéticas.
Los expertos identificaron que se utilizaron dos marcos de agentes de IA de acceso público: Hermes y OpenClaw. Ambos pueden descargarse libremente y permiten que modelos de inteligencia artificial ejecuten tareas de forma independiente. Los atacantes lograron además eludir las salvaguardas del sistema al presentar la actividad maliciosa como una prueba autorizada de vulnerabilidades. “Nunca había visto antes un ataque autónomo de extremo a extremo contra un objetivo gubernamental”, declaró Amir Becker, exjefe de operaciones de la unidad de inteligencia israelí 8200, quien advirtió que esta nueva modalidad debe convertirse en la hipótesis básica de defensa de todos los gobiernos del mundo.