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Cristian Centurión, ex cadete de la Policía Bonaerense y principal imputado por los asesinatos de Lautaro Morello y Lucas Escalante ocurridos en diciembre de 2022, habló por primera vez desde su celda mientras espera ir a juicio junto a su padre y su primo. El caso, que sacudió a la opinión pública, reveló vínculos de corrupción dentro de la fuerza provincial, y el joven plantea además una hipótesis sobre el paradero del cadáver que lleva casi cuatro años sin ser encontrado.

Actualmente se encuentra recluido en el penal de Olmos, la prisión más antigua de la provincia de Buenos Aires, en una nueva etapa de un recorrido que lo llevó por distintas unidades: pasó por dependencias de la DDI, estuvo encerrado en Magdalena y luego en el complejo carcelario de Florencio Varela. El joven se entregó voluntariamente a las autoridades en el momento en que se enteró de que había sido librado un pedido de captura en su contra.

Con el correr de las investigaciones cayeron también sus familiares: primero su primo Maximiliano, conocido como “El Titi”, y luego su padre Francisco Centurión, ex comisario mayor de la Bonaerense que se desempeñaba como enlace entre Interpol y la fuerza provincial. El ex funcionario no se entregó de forma voluntaria: fue detenido en julio de 2023 por la División Homicidios de la Policía Federal Argentina en una redada realizada en Florencio Varela, poco después de que uno de sus antiguos subalternos quedara preso por el delito de encubrimiento.

En la primera entrevista que otorga desde su arresto, realizada por WhatsApp, Cristian Centurión expresó: “Quiero recuperar mi vida y mi libertad”. Sus palabras, una mezcla de monólogo, alegato e interrogatorio, marcan el primer acercamiento público del imputado a la opinión pública mientras avanza la causa que lo involucra a él y a su familia en uno de los crímenes más mediáticos de los últimos años.