Buenos Aires – Mientras el consumo general muestra signos de estancamiento y muchos comercios tradicionales registran caídas en sus ventas presenciales, el comercio electrónico continúa su curva de crecimiento durante 2026. Aunque el ritmo de expansión es algo menor al del año pasado, millones de argentinos siguen eligiendo el canal digital para realizar sus compras, desde pasajes y tecnología hasta alimentos, productos de limpieza y servicios de entrega a domicilio. En un contexto económico complejo, los usuarios priorizan herramientas que les permiten comparar precios rápidamente, acceder a promociones especiales —como las que impulsó el último Hot Sale, donde casi la mitad de las marcas participantes incrementaron sus ventas— y aprovechar la comodidad de recibir los productos en sus casas.
Los datos reflejan una transformación profunda en los hábitos de la población. Según informes de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), durante 2025 se sumaron 1.340.000 nuevos compradores al universo digital, alcanzando un total de 25 millones de personas que compraron al menos una vez por internet. Además, la frecuencia de uso sigue en alza: el 19% de los usuarios realiza compras en línea al menos una vez por semana, y si se suma a quienes compran con periodicidad mensual, la cifra asciende al 59% del total de consumidores digitales.
Para Gustavo Sambucetti, director institucional de la CACE, el fenómeno tiene una explicación clara: “La base de clientes crece y crece la frecuencia de compra. Eso te da mayor crecimiento”, señaló. El ejecutivo destacó que el sector gana terreno incluso en un escenario de demanda debilitada, porque no se trata solo de una tendencia pasajera, sino de un cambio estructural en la forma de consumir. A su vez, las empresas acompañan este movimiento, acelerando sus inversiones en plataformas digitales y descubriendo que el canal online ofrece un desempeño más sólido y estable que los puntos de venta físicos, consolidándose como el motor principal del comercio en el país.