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Resistencia, Chaco – El costo de movilidad volvió a aumentar para los vecinos de la provincia. Desde este jueves, rige un nuevo ajuste en el precio de los combustibles en las estaciones de servicio chaqueñas, una medida que comenzó a aplicar YPF y que fue replicada parcialmente por el resto de las empresas del sector. El incremento vuelve a poner presión sobre el presupuesto familiar, en un contexto donde llenar el tanque del vehículo se ha convertido en un gasto de alto impacto, al punto de ser considerado un lujo para muchos usuarios.

Según informó la petrolera estatal, el ajuste promedio ronda el 1%, aunque en determinados productos y marcas el aumento supera el 2%. Desde la compañía justificaron la decisión en un “análisis detallado de las condiciones del mercado”, citando como factores determinantes la evolución del precio internacional del petróleo, las variaciones del tipo de cambio y el comportamiento de la demanda interna. La actualización se suma a la serie de incrementos registrados durante las últimas semanas, que modificaron la estructura de precios en toda la región.

El relevamiento realizado en la capital provincial refleja valores que continúan escalando: las naftas de gama media o súper se comercializan actualmente entre $2.025 y $2.099 por litro. Las variedades premium muestran aumentos más marcados, ubicándose en un rango que va desde los $2.217 hasta los $2.399, dependiendo de la marca y la ubicación de la estación. El segmento del gasoil también registró subas importantes: el común se consigue entre $2.234 y $2.359, mientras que el diésel premium ya alcanza y en algunos casos supera los **$2.499 por litro**, muy cerca de la barrera psicológica de los $2.500.

Las diferencias de valores se mantienen entre una bandera y otra, y también varían según la zona de comercialización dentro de la ciudad. Sin embargo, la tendencia es clara: todos los combustibles se encuentran muy por encima de la barrera de los 2.000 pesos, afectando directamente el costo del transporte de pasajeros, de mercaderías y, fundamentalmente, el bolsillo de todos aquellos que dependen del automóvil para sus actividades diarias.