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El colapso del Ueno Bank paraguayo, intervenido por las autoridades monetarias de ese país el pasado 3 de noviembre, empezó a tener consecuencias directas en la Argentina. Este miércoles, trabajadores de Kaitel SRL Sucursal Argentina —una firma tecnológica vinculada al grupo empresario dueño de la entidad financiera— denunciaron que no se acreditaron los salarios que esperaban cobrar durante la jornada y que parte del personal recibió suspensiones sin goce de haberes por 30 días.

Kaitel opera en Buenos Aires como parte de ITTI, la compañía que presta servicios tecnológicos para unas 40 empresas del conglomerado. Su hub argentino, ubicado en el piso 12 del edificio de La Pampa 1445, en el cruce con la avenida del Libertador, concentra a más de 900 trabajadores, según fuentes con conocimiento de la operación. Los empleados recibieron comunicaciones diferenciadas según su función: a unos se les notificó la suspensión, mientras que a otros se les instruyó para continuar sus tareas de manera remota.

En uno de los correos internos a los que tuvo acceso Infobae, con el asunto “Notificación de suspensión por fuerza mayor – Kaitel SRL Sucursal Argentina”, la empresa comunica una suspensión sin goce de haberes entre el 5 de noviembre y el 4 de diciembre de 2026, ambos días incluidos. El texto justifica la medida en el “procedimiento de resolución e intervención de Ueno Bank dispuesto por el Banco Central del Paraguay y comunicado públicamente el 3 de noviembre”, situación que, según la firma, produjo una “afectación grave” en la disponibilidad de recursos financieros necesarios para el desarrollo habitual de sus actividades.

El impacto del quebranto del banco paraguayo ya se había hecho sentir en los mercados: el riesgo país de Paraguay saltó y el guaraní se devaluó un 8%, mientras que el presidente Santiago Peña promulgó una ley para agilizar la entrega de dinero a los ahorristas con fondos congelados. Ahora, la crisis cruza la frontera y se traduce en incertidumbre laboral para cientos de familias argentinas que dependen de las empresas del grupo, a la espera de una definición sobre el pago de haberes y el futuro de sus puestos de trabajo.