Hace tres años, Antonio Miranda apostó $6.000 en una máquina tragamonedas y ganó el premio máximo. Pero la casa de juegos de Río Gallegos no le entregó el dinero porque supuestamente era “imposible que la máquina pagara esa cifra”. La historia de un expediente que llegó a la justicia, la trama de una negociación y la palabra del abogado del denunciante
El 7 de julio de 2022, el albañil Antonio Miranda se convirtió en millonario. Pero su alegría sólo duró un par de horas. Aquel mediodía, tras hacer unos trámites en el centro, el frío patagónico lo empujó al interior del Casino de Río Gallegos, en Santa Cruz, en busca de un rato de distracción.
Fuente: InfoB