Puerto Iguazú cerró el último fin de semana largo con un balance positivo para el sector turístico, a pesar de las restricciones temporales impuestas por la crecida del río Iguazú. Según datos oficiales, más de 12.000 personas ingresaron al Parque Nacional Iguazú durante las primeras jornadas, mientras que la ocupación hotelera alcanzó picos superiores al 70%. La actividad se vio condicionada por el aumento del caudal, que obligó a suspender el ingreso de visitantes durante el lunes 12 de octubre, pero tras la mejora de las condiciones el parque retomó las visitas y las autoridades continúan evaluando el estado de los circuitos habilitados.
La disponibilidad de los recorridos depende de las condiciones de seguridad, por lo que se recomienda a los viajeros consultar los canales oficiales antes de planificar su visita. La reapertura de las Cataratas representa un alivio para la economía local, que depende en gran medida del flujo de turistas nacionales e internacionales, y pone el foco en lo que podría ser la temporada de verano, con expectativas altas pero también con la incertidumbre que impone el clima.
El escenario climático suma un factor de atención para la región. El Servicio Meteorológico Nacional informó el 2 de octubre que las condiciones del fenómeno de El Niño se encontraban en una fase cálida de fuerte intensidad y que existía una probabilidad del 100% de que continuara durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026. La evolución de este fenómeno importa para el noreste argentino porque puede favorecer cambios en el régimen de precipitaciones, con el consiguiente impacto sobre los ríos y los niveles de agua.
No obstante, los especialistas aclaran que El Niño no implica que las inundaciones sean inevitables: los impactos dependen de la distribución y la intensidad de las lluvias, la saturación de los suelos y la respuesta de cada cuenca. Por eso, el seguimiento de los pronósticos meteorológicos y de los informes hidrológicos será clave durante la primavera y el verano, tanto para las poblaciones ribereñas como para los sectores económicos que dependen de las condiciones del tiempo, entre ellos el turismo. Mientras tanto, Puerto Iguazú se prepara para recibir a los visitantes con la mira puesta en la temporada alta, confiando en que la belleza de las Cataratas seguirá siendo el principal atractivo de la región.