Buenos Aires – La llegada de Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, a Argentina va mucho más allá de una simple visita. El multimillonario tecnológico se instaló en el país con una agenda que mezcla reuniones de alto nivel con el poder político y la posibilidad de concretar un acuerdo que le daría a su empresa de análisis de datos acceso a información sensible de millones de argentinos, lo que generó un fuerte debate sobre la soberanía informativa.
Thiel aterrizó en Buenos Aires el 12 de abril en su jet privado y se instaló en una lujosa mansión, desde donde ha mantenido encuentros clave con influyentes figuras del Gobierno. El objetivo principal de estas conversaciones, según fuentes cercanas a las negociaciones, sería que Palantir actúe como soporte técnico de la Comunidad de Inteligencia Nacional, unificando bases de datos de organismos como la SIDE, el Renaper, ARCA, la Aduana y Migraciones, entre otros.
Esto implicaría que toda la información disponible sobre cada ciudadano argentino quede concentrada en una plataforma privada de origen estadounidense, con lazos históricos con la CIA, el Pentágono y el FBI. La propuesta plantea serios interrogantes sobre la confidencialidad y el control de los datos personales, y si la soberanía informativa del país terminaría en manos de una corporación extranjera.