La administración de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más complejos en términos de imagen pública. Un relevamiento nacional de Pulso Social, realizado entre el 22 y el 26 de julio sobre 1.246 casos efectivos, reveló que el 62% de los argentinos desaprueba su gestión, mientras que apenas el 38% la aprueba: una diferencia de 24 puntos porcentuales en contra del Gobierno.
El malestar también se traslada a la mirada sobre la realidad nacional: el 63% de las personas consultadas califica la situación general de Argentina como mala o muy mala. Este dato confirma que, más allá del discurso oficial sobre la recuperación económica, predomina una visión negativa entre la población respecto del presente del país.
El informe señala que la evaluación de la gestión mantiene un saldo marcadamente adverso, aunque advierte que el oficialismo conserva un núcleo de respaldo que le permite seguir siendo competitivo en un escenario de fuerte polarización política. Al mismo tiempo, destaca que la percepción sobre la economía actual sigue siendo mayoritariamente negativa, aun cuando una parte del electorado que acompaña al Gobierno mantiene expectativas optimistas hacia el futuro.