Nación – La actividad de la construcción privada sigue en retroceso y las perspectivas son cada vez más desfavorables, según reveló la 28° edición del Estudio de Opinión Construya (EOC), realizado entre abril y mayo de este año. El relevamiento, que consultó a 370 empresarios, profesionales y actores de toda la cadena de valor en todo el país, muestra que el 67 % de los consultados registró una baja en su nivel de actividad durante los últimos doce meses. Esta cifra empeora los registros de fines de 2025 y confirma que la recuperación esperada no se produce, sino que la crisis se profundiza.
El panorama es aún más complejo en la región del Nordeste Argentino (NEA), que se posiciona como la zona más afectada y con el mayor nivel de pesimismo de todo el país. Casi la mitad de los encuestados en esa región prevé que la actividad seguirá cayendo en los próximos doce meses, marcando una brecha importante con el resto de las jurisdicciones. A nivel nacional, las expectativas generales también se debilitaron fuertemente: apenas el 34 % cree que la situación mejorará, otro 34 % estima que se mantendrá estable y un 32 % advierte que habrá una nueva caída, desvaneciendo el optimismo que se había registrado en mediciones anteriores.
Los principales problemas que golpean al sector son estructurales y se repiten en todo el territorio: el aumento constante de los costos de materiales y mano de obra, la baja demanda de proyectos nuevos, las enormes dificultades para acceder a financiamiento y la caída de la inversión privada. Esta combinación de factores frena el inicio de obras, reduce la oferta de empleo y mantiene al sector operando muy por debajo de su capacidad y de los niveles que se consideran saludables para la economía. Desde el informe se advierte que, sin cambios en estas variables, la construcción seguirá sin repuntar y seguirá siendo uno de los rubros más golpeados por el contexto económico actual.