Buenos Aires – El último informe del Índice de Confianza en el Gobierno, elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, arrojó una señal de alarma para la gestión de Javier Milei: durante julio, la valoración de los jóvenes de entre 18 y 29 años cayó un 23 %, un retroceso que cobra especial relevancia de cara a las aspiraciones electorales para 2027.
El dato preocupa profundamente al oficialismo porque este segmento tendrá un peso decisivo en los próximos comicios. Proyecciones demográficas indican que para esa fecha, los menores de 30 años representarán cerca de la mitad del padrón electoral, por lo que la pérdida de respaldo entre los votantes más jóvenes podría obstaculizar seriamente cualquier intento de reelección, especialmente si se busca ganar en primera vuelta.
El estudio también advierte sobre una creciente desafección política en las nuevas generaciones, que muestran mayor distancia frente a las propuestas partidarias tradicionales. Este desencanto se ve agravado por el contexto económico: según datos recientes, nueve de cada diez jóvenes entran en situación de mora antes de conseguir su primer empleo formal, y cuatro de cada diez que acceden a créditos no logran cumplir con los pagos posteriormente.