Durante su gira por Nueva York, el presidente Javier Milei ratificó su compromiso con el modelo económico, mientras en el equipo oficial se analizan con atención los indicadores que generaron inquietud y se delinean las posibles medidas a adoptar. Al mismo tiempo, la disputa interna entre el sector que responde al ministro Luis Caputo y el vinculado al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se intensifica en torno a proyectos clave que definirán el rumbo de la gestión de cara a los próximos meses.
Mirando hacia atrás, un referente empresarial recordó una reunión mantenida en 2023, semanas después de las PASO, donde Milei habría despejado las dudas sobre medidas drásticas: «¿Vas a dolarizar, Javier? —¡Pero ni en pedo!». En ese encuentro, también tranquilizó a los presentes al asegurar que no cerraría el Banco Central y que su prioridad sería modificar la Carta Orgánica para defender el valor de la moneda. «Milei sabía que la propuesta de dolarización era imposible. No es ingenuo. Sabe que hay restricciones», señala el empresario, que valora la disciplina fiscal actual aunque reconoce inquietudes por los números que podrían afectar el escenario de 2027.
Esa postura pragmática contrastaba con las declaraciones más contundentes de la campaña y marca el estilo que el presidente busca proyectar ante inversores locales y extranjeros. Sin embargo, la estabilidad del plan convive con la tensión política: las diferencias internas dentro del oficialismo dificultan la articulación legislativa y, al mismo tiempo, los pronósticos económicos presentan señales mixtas que mantienen alerta tanto al Gobierno como a quienes observan con atención la evolución del país.