Compartir en las Redes

Los vínculos entre los principales sectores del oficialismo volvieron a fracturarse esta semana tras el envío del Presupuesto 2027 al Congreso. La gota que derramó el vaso fue la inclusión de profundos cambios en materia de discapacidad que no habían sido tratados en la Mesa Política. “¿Me estás jodiendo?”, reaccionó una figura del Gobierno al enterarse de que el proyecto contenía artículos sensibles que Luis Caputo no había mencionado en la reunión previa. El episodio desató críticas cruzadas entre los distintos círculos del poder mileista.

La única en exteriorizar el malestar fue la senadora Patricia Bullrich, quien señaló directamente al Ministerio de Economía por haber confeccionado el Presupuesto sin consensuar los temas delicados. Horas antes de sus declaraciones, ya había grabado un video con una canción de Lali Espósito —con la frase “sé que quisieran poder controlarme, no voy a cambiar por mucho que ladren”— que se difundió al día siguiente como una señal clara de desacuerdo interno. “Nos gusta el quilombo. No tenemos miedo ni nada que perder”, confió uno de sus colaboradores.

A diferencia de episodios anteriores —como el caso de Manuel Adorni o la jueza rechazada por los hermanos Milei—, esta vez la disputa no apunta a mantener coherencia ante el electorado, sino a cuestionar la coordinación política del propio Gobierno. La publicación del video funcionó como un mensaje final: la tensión interna es pública, las fisuras son profundas y de cara al año próximo los alineamientos dentro del oficialismo parecen estar en pleno reacomodamiento.