Las elecciones presidenciales de Brasil, que enfrentan a Luiz Inácio «Lula» da Silva y Flávio Bolsonaro, trascienden las fronteras del país más grande de Sudamérica y tendrán consecuencias directas sobre Paraguay. La definición no es meramente política: impactará en la energía compartida por la represa de Itaipú, el flujo de inversiones brasileñas, la industria maquiladora, el comercio fronterizo y el futuro del Mercosur, espacios donde la interdependencia es profunda y estructural.
Brasil constituye un socio imposible de reemplazar para la economía paraguaya. La industria maquiladora, pilar clave del empleo local, registró en el primer semestre de 2026 exportaciones por US$ 717 millones, con un crecimiento del 25% interanual, y el mercado brasileño concentró el 62% de esos envíos. Cualquier giro en la política comercial, arancelaria o de inversiones del vecino país modificará las condiciones de cientos de empresas y miles de puestos de trabajo en Paraguay.
El punto más sensible es la represa de Itaipú, cuya negociación conjunta define costos energéticos y recursos para ambas naciones. También está en juego la dinámica del Mercosur, bloque donde Brasil ejerce el peso decisivo y donde las posturas de los candidatos difieren en cuanto a profundización de acuerdos o apertura comercial. El comercio de frontera y la llegada de capitales brasileños a sectores productivos paraguayos completan el escenario donde el resultado electoral del gigante sudamericano se sentirá con fuerza inmediata en la economía vecina.