La inflación volvió a acelerarse levemente en octubre en la Ciudad de Buenos Aires, en un mes atravesado por aumentos en transporte, salud, alquileres y servicios. Según el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA), el Índice de Precios al Consumidor porteño (IPCBA) registró una suba de 1,9% en el décimo mes del año, acumulando un alza de 26,1% en los primeros diez meses de 2026 y de 32,5% frente al mismo mes de 2025.
El resultado mensual representó una aceleración de 0,1 puntos porcentuales respecto de septiembre, cuando el índice había aumentado 1,8%. En cambio, la variación interanual se redujo 0,4 puntos porcentuales desde el 32,9% informado el mes previo, señalando una leve desaceleración en la comparación de doce meses pese al repunte mensual.
Cuatro rubros concentraron el 63% del aumento del nivel general: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Alimentos y bebidas no alcohólicas; Salud; y Restaurantes y hoteles. La división de vivienda fue la de mayor incidencia, con un aporte de 0,45 puntos porcentuales, seguida por alimentos, con 0,38 puntos. La mayor variación entre las divisiones correspondió a Recreación y cultura y a Cuidado personal, protección social y otros productos, ambas con incrementos de 2,8%, aunque por su menor peso en la canasta su impacto final fue menor.
En los próximos días se conocerá el dato de inflación nacional de octubre, que las consultoras privadas relevadas por el Banco Central proyectan en torno al 1,8% para el índice general y 1,7% para la inflación núcleo. La comparación entre ambos registros requiere cautela: la canasta porteña tiene una incidencia mayor de servicios —como alquileres, expensas, educación y salud privada—, mientras que los alimentos tienen un peso relativo más alto en el índice nacional.