La empresa Adient Automotive Argentina SRL cerrará su planta industrial de Pueblo Esther, Santa Fe, y despedirá a los 70 trabajadores que aún se desempeñaban en el establecimiento. La compañía dejará de fabricar en el país las butacas destinadas a la Chevrolet Tracker, modelo que General Motors ensambla en su planta de Alvear, y pasará a importar esos componentes desde Brasil.
La decisión había sido anticipada por la empresa en mayo y se concretará la próxima semana, que será la última con actividad en la fábrica ubicada sobre la Ruta Provincial 16, a unos 25 kilómetros de Rosario. La planta llegó a contar con 230 empleados y venía atravesando un proceso de reducción de personal que culminó con el cierre definitivo.
El cese de operaciones marca un nuevo golpe a la cadena de valor automotriz nacional: la fábrica era proveedora directa de General Motors, por lo que el reemplazo de producción local por importaciones reduce la integración nacional del vehículo y deja sin fuente de trabajo a los últimos operarios que quedaban en la planta. El desenlace refleja la tendencia a la desindustrialización que afecta a distintas ramas del sector manufacturero.