Buenos Aires – La senadora nacional Patricia Bullrich desestimó el supuesto enojo de Karina Milei y se mantuvo firme en su postura respecto a la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante las denuncias de presunto enriquecimiento ilícito. «Yo voy de frente», fue el argumento que la senadora compartió con sus allegados, quienes destacaron el impacto de sus declaraciones puertas adentro de la Casa Rosada.
Mientras Manuel Adorni brindaba una extensa entrevista para defenderse de las acusaciones, Patricia Bullrich celebraba el Día de Europa en la Bolsa de Cereales. Sin embargo, su atención también estaba puesta en el «tsunami político» que sus recientes declaraciones habían generado al interior de La Libertad Avanza y el gobierno. La senadora, lejos de amedrentarse, reafirmó la necesidad de transparencia.
En la intimidad de su círculo más cercano, Bullrich justificó sus acciones, señalando que «había que hacer algo». Para la senadora, si su intervención logra que Adorni «adelante la presentación de toda la documentación un mes, o sea, que la haga en mayo, ya es algo positivo». Esto demuestra su determinación de presionar para que se esclarezca la situación, mientras se prepara para recorrer la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.