La inminente presentación del Jefe de Gabinete, Santiago Adorni, ante la Cámara de Diputados el próximo miércoles 29 para brindar su informe de gestión ha generado incomodidad y dudas dentro del propio bloque libertario. Sectores del oficialismo consideran arriesgada la estrategia de la Casa Rosada de exponer al funcionario a un interrogatorio exhaustivo de la oposición, especialmente cuando pesan sobre él denuncias de enriquecimiento ilícito que han copado las portadas de los medios.
La preocupación radica en que un traspié o una frase desafortunada durante la sesión podría dañar gravemente la imagen del Gobierno. Si bien la presentación ante el Congreso es un mandato constitucional, muchos consideran que hubiera sido más prudente posponer la visita hasta que las investigaciones sobre su patrimonio, que incluyen viajes a Aruba y Bariloche mientras ejercía la función pública, se diluyan o avancen en la Justicia. Se rumorea incluso la posible presencia del presidente Javier Milei y su hermana Karina en los palcos como muestra de apoyo, lo que podría intensificar la atención mediática y política sobre el evento.
Los libertarios son conscientes de que las rondas de preguntas de la oposición pueden extenderse por horas y que cualquier desliz podría reavivar la polémica. El riesgo se incrementa ante la posibilidad de que las investigaciones judiciales avancen antes del 29 de abril, añadiendo más presión a una presentación que ya de por sí se perfila como un momento delicado para la estrategia de comunicación del Gobierno.