Buenos Aires – Tras casi un año de continuas alzas, las proyecciones económicas apuntan a una desaceleración de la inflación a partir de abril. Si bien se estima que marzo podría cerrar con un pico del 3% o incluso un poco más, marcando el undécimo mes consecutivo sin aflojar, la expectativa es que la tendencia se revierta. La estabilidad cambiaria y la reciente medida de YPF de mantener los precios de la nafta sin cambios por 45 días son factores clave para lograr este objetivo.
La decisión de YPF de no trasladar la suba del petróleo Brent a los surtidores, anunciada por su titular Horacio Marín, es vista como un factor de gran ayuda. A pesar de que el aumento del 20% registrado en marzo dejará un arrastre para abril, la estabilidad en el precio de la nafta a lo largo del mes podría contribuir significativamente a que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) presente un incremento mucho más reducido.
El economista Fernando Marull proyectó en su último informe que la inflación podría desacelerar de forma notable en abril, estimando una caída a 2,4%. Esta proyección se sustenta, además de la estabilidad de la nafta, en la continua caída del precio de la carne. La tranquilidad cambiaria y la contención de otros precios clave serán determinantes para confirmar si se logra perforar el piso del 2,5% mensual.