Buenos Aires – Mantener el superávit fiscal se convirtió en la bandera principal y el pilar innegociable del programa económico que llevan adelante Javier Milei y Luis Caputo, considerado por el Gobierno como la clave definitiva para seguir bajando la inflación y estabilizar la economía. Sin embargo, un informe de la Fundación Capital advierte que la segunda mitad de 2026 traerá obstáculos crecientes para conservar el equilibrio de las cuentas públicas, con tres factores clave que ejercerán presión directa sobre las finanzas estatales.
El primer desafío, y el más inmediato, es la caída sostenida de los ingresos públicos, una tendencia que ya se extiende desde hace ocho meses. Según el análisis, los recursos del Estado vienen registrando bajas en términos reales, afectados por la reducción de impuestos, la fuerte caída en el nivel de importaciones y una actividad económica que se comporta de forma heterogénea, con sectores que aún no logran recuperarse. Esta menor entrada de dinero complica desde el inicio la posibilidad de cerrar cada mes con números positivos.
El segundo factor de presión proviene de obligaciones ya adquiridas: son los gastos que impondrán las leyes que ya fueron aprobadas por el Congreso Nacional. Normas sancionadas durante este tiempo generan compromisos de pago que son de cumplimiento obligatorio y que, en muchos casos, no estaban contemplados en las proyecciones originales o que aparecen ahora como partidas difíciles de recortar. Esto reduce el margen de maniobra que tenía el equipo económico para ajustar partidas a su criterio.
Por último, el tercer límite estructural es la dificultad técnica y política para seguir recortando el gasto público. Desde el inicio de la gestión, el ajuste ya alcanzó una reducción equivalente a 5 puntos del Producto Bruto Interno (PBI), un nivel muy alto que deja poco espacio para seguir bajando erogaciones sin afectar servicios esenciales o generar conflictos sociales o institucionales. El informe resume la situación así: “El principal activo de la actual administración es el equilibrio fiscal, cuyo cumplimiento no se pone en duda. Sin embargo, sostenerlo no será sencillo”.