La caída del riesgo país, la reducción de la brecha cambiaria y la baja de la inflación confluyeron para mejorar significativamente el clima desde el punto de vista de los inversores. Sin embargo, las apuestas a favor de la Argentina aún son arriesgadas ante una cantidad de incógnitas que habrá que ir despejando en los próximos meses

Ayer Milei visitó el comercio en donde se refugió el militante libertario agredido en las inmediaciones del Congreso

El Gobierno festejó una semana financiera brillante, que dejó a muchas variables en su pico desde que asumió Javier Milei y en los mejores niveles prácticamente desde 2018. La baja de la inflación a 3,5% mensual, rompiendo el piso de 4% que no había podido perforar en los últimos cuatro meses fue la “frutilla del postre”.

Pero más allá de la esperada desaceleración inflacionaria, el frente cambiario aportó varios datos positivos. Uno de ellos fue que el Banco Central mantuvo firme la tendencia compradora en el mercado de cambios, algo que pocos analistas esperaban para esta altura del año.

Las compras llegaron a USD 220 millones en el transcurso de las cuatro jornadas hábiles que tuvo esta semana y en lo que va del mes ya acumula por esta vía USD 621 millones. Las reservas brutas también subieron algo más de USD 300 millones, para finalizar en USD 28.632 millones.

De esta forma, la entidad retoma un buen ritmo de compras, todavía por debajo a lo registrado en la primera parte del año pero que resulta promisorio. Sobre todo teniendo en cuenta que es una época en la que se registran pocas exportaciones agropecuarias. Sin embargo, hay otros sectores como energía y minería que están aportando divisas

Fuente: InfoB