Compartir en las Redes

La “tercera etapa” del plan es difusa tanto en sus objetivos como en el momento de inicio, lo que alarga los tiempos para una normalización cambiaria. Las buenas noticias llegarían por el lado de una mayor desaceleración de precios. Se diluye la expectativa de un desembolso del FMI en el segundo semestre

La conferencia de prensa del viernes del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y el presidente del Central, Santiago Bausili, despertó fuertes expectativas ni bien se anunció, el viernes pasado el mediodía. Y si bien habrá que esperar hasta el lunes para conocer la reacción de los mercados, lo más probable es que se prolongue la apatía de las últimas semanas. La expectativa entre los inversores continúan, pero está claro que ya hace algún tiempo terminó la luna de miel con el nuevo gobierno.

Bausili se encargó de describir los detalles de la principal medida anunciada: los pasivos remunerados del Central pasan a estar en cabeza del Tesoro y se emitirá una letra de “regulación monetaria” que manejará diariamente el flujo con los bancos. El dato más importante es que el BCRA estaría cerrando así otra canilla de emisión monetaria, que son los intereses de los pases pasivos.

Sin embargo, la deuda no desaparece, solo que en vez de estar en cabeza del BCRA pasa al Tesoro. Puesto de otro modo, los bancos serán ahora acreedores del Gobierno y ya no más del BCRA. De por sí esto implica un mayor riesgo para las entidades: basta recordar el “reperfilamiento” de deuda en pesos que realizó el Tesoro en 2019, producto de la corrida cambiaria que se desató tras el triunfo de Alberto Fernández.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *