Buenos Aires – Este martes, Diego Santilli prestará juramento ante el presidente Javier Milei en el Salón Blanco de la Casa Rosada para asumir oficialmente como nuevo jefe de Gabinete, en reemplazo de Manuel Adorni. El dirigente del PRO regresa a uno de los puestos más importantes de la administración, poco más de siete meses después de haber ingresado al equipo de gobierno, en el marco de un proceso de reordenamiento interno que busca redefinir la dinámica de gestión.
Su trayectoria dentro del oficialismo comenzó en noviembre de 2025, cuando se sumó a las filas de La Libertad Avanza. Su primera tarea de relevancia fue liderar la campaña electoral en la provincia de Buenos Aires en octubre de ese mismo año, una responsabilidad que asumió tras la renuncia de José Luis Espert, quien se vio obligado a dar un paso al costado por denuncias en su contra. Posteriormente, con la salida de Guillermo Francos y Lisandro Catalán, Santilli fue designado al frente del Ministerio del Interior, considerada la cartera con mayor peso político dentro del Ejecutivo.
Para la ceremonia de asunción se organizó una convocatoria amplia, con la presencia prevista de gobernadores, legisladores y dirigentes aliados de distintas fuerzas. Sin embargo, la designación no está exenta de tensiones internas: sectores del oficialismo manifestaron su malestar y acusan al partido liderado por Mauricio Macri de intentar aprovechar el nombramiento para obtener réditos políticos y ampliar su influencia en la estructura del Gobierno.
Con este nuevo cargo, Santilli asume la responsabilidad de coordinar el funcionamiento de los ministerios y ordenar la agenda legislativa, en un momento clave para la gestión. Aunque cuenta con experiencia y capacidad de diálogo, su llegada genera expectativas y también resistencias, por lo que sus primeros pasos serán determinantes para definir el equilibrio de poder en esta nueva etapa de la administración.