La causa contra Lidia Mabel Ojeda, la mujer investigada por hacerse pasar por médica y ejercer ilegalmente en hospitales públicos de Chaco, tuvo un giro importante en las últimas horas. La Cámara Segunda en lo Criminal de Presidencia Roque Sáenz Peña anuló su indagatoria y dejó sin efecto actuaciones posteriores en la investigación vinculada a las lesiones gravísimas sufridas por un joven que finalmente debió ser sometido a una amputación de pierna.
La decisión fue tomada por la jueza Rosana Mariela Glibota, que hizo lugar parcialmente al recurso de apelación presentado por los abogados defensores César Andrés López y Felipe Francisco Fontanetto. El cuestionamiento judicial se centró en la falta de precisión de la acusación inicial: la magistrada consideró que la fiscalía no había descrito con claridad qué actos debía realizar la imputada para evitar el agravamiento del cuadro clínico del paciente, ni cuál había sido la acción u omisión concreta que podía encuadrarse en el delito de lesiones gravísimas.
La resolución no implicó el cierre del expediente, sino una readecuación de la imputación para corregir los defectos observados. Este viernes, Ojeda volvió a prestar declaración ante la Justicia y el fiscal resolvió sostener la acusación, aunque bajo una nueva formulación del hecho. De esta manera, la investigación sobre el caso del joven amputado se mantiene vigente, ajustada a los requisitos formales que exigió el juzgado.
El expediente contra la mujer se originó a partir de denuncias por presunto ejercicio ilegal de la medicina: Ojeda realizaba guardias en los hospitales de Quitilipi y Presidencia de la Plaza utilizando una matrícula profesional que no le pertenecía, atendiendo a pacientes en centros de salud públicos de la provincia.