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La cadena nacional transmitida anoche desde el Salón Blanco de la Casa Rosada no fue solo un anuncio técnico sobre la reforma del Banco Central, sino el inicio simbólico de la carrera de Javier Milei hacia su eventual reelección en 2027. Fuentes cercanas al Gobierno calificaron el momento como un “punto de quiebre” en la gestión: con la modificación del BCRA como punta de lanza y el resto de las reformas “en cascada” detrás, el Presidente envió un mensaje tanto a la política —propios y opositores— como a los mercados y al Fondo Monetario Internacional, señalando que superada la etapa inicial de “estabilización” comienza ahora el primer capítulo de una fase de “consolidación” económica e institucional.

El anuncio se enmarca en el relanzamiento de la administración que marca el arranque del segundo semestre, acompañado por cambios en el Gabinete y, en especial, una reestructuración del área de comunicación en la denominada era post-Adorni, después de la resaca que dejó el Mundial. Con el foco puesto en proyectar confianza de cara a los comicios presidenciales del año que viene, el mandatario volvió a ubicar en el centro de la escena una iniciativa de perfil económico —su principal especialidad— y directamente vinculada con la lucha contra la inflación, el eje que le permitió ganar las elecciones de 2023.

Mientras se avanza con el paquete de medidas, la agenda política también avanza sobre otro frente sensible: la posible suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), una iniciativa que, según los análisis de los círculos oficiales, aparece cada vez más cerca de concretarse en el calendario legislativo de cierre de año. El Gobierno combina así la presentación de reformas estructurales con el armado de una estrategia política que ya mira con claridad hacia el próximo proceso electoral.