El cierre de las sucursales de Musimundo tras la declaración de quiebra de CARSA S.A. dejó a trabajadores y clientes de distintas provincias del NEA en una situación de gran incertidumbre. La empresa cerró sus locales de la región el 29 de agosto y la Justicia decretó su quiebra apenas días después, el 2 de septiembre. La medida se produjo en un contexto económico marcado por el ajuste y la caída del consumo, que terminó por precipitar el cese de actividades de una de las cadenas comerciales más reconocidas del norte argentino.
En la provincia del Chaco, cerca de 50 empleados quedaron sin fuente de trabajo, a los que se suman los despidos registrados en Corrientes y en otras jurisdicciones de la región. Muchos trabajadores permanecen sin cobrar los haberes correspondientes al mes de agosto ni las indemnizaciones que les corresponden por los despidos, algunos de los cuales se comunicaron de manera verbal. Los empleados cuentan con plazo hasta el 6 de noviembre para presentar su documentación y formalizar sus reclamos ante el síndico designado por la Justicia, quien deberá verificar luego los créditos laborales y el inventario de bienes de la compañía.
Por su parte, los clientes que mantienen cuotas pendientes también enfrentan dudas sobre cómo continuar con el pago de sus deudas. A pesar del cierre de los locales y la quiebra declarada, las obligaciones de los compradores siguen vigentes, por lo que se recomienda consultar los canales oficiales habilitados para conocer los nuevos medios de pago y evitar inconvenientes o recargos. La situación se mantiene en pleno desarrollo mientras avanza el proceso de verificación de créditos y el relevamiento del patrimonio de la empresa por parte de la autoridad judicial.