Tomó el micrófono en el centro del campo y el silencio se apoderó del Monumental. Con la voz entrecortada, Lionel Messi vivió el momento más conmovedor de la noche tras la victoria 3-0 sobre Benín, cuando habló a corazón abierto por última vez como capitán de la Selección Argentina. En un discurso de nueve minutos, repasó su trayectoria, agradeció el apoyo incondicional y confesó lo difícil que resulta dar este paso.
“Es difícil decir algo hoy. Hay muchas emociones y se me cruzan muchas cosas. En lo primero que pienso es en mi viejo”, comenzó, recordando a su padre fallecido el pasado 8 de agosto. “No me queda más que agradecer, como dije en la carta de despedida. Fue un orgullo defender esta camiseta; hasta en los peores momentos la peleé”, afirmó ante miles de personas que lo escucharon en absoluto silencio.
La frase que estremeció a todos llegó al hablar de su retiro: “El no venir más me va a costar mucho. Les juro que me gustaría seguir. Jugar con la Selección Argentina es lo más lindo que te puede pasar. Siento que es el momento”. Con esas palabras, el máximo ídolo de la historia del fútbol argentino cerró un ciclo inolvidable, dejando el legado de tres títulos que transformaron para siempre la historia del deporte nacional.