El exjefe de Gabinete Manuel Adorni presentó ante la Justicia la justificación de su evolución patrimonial, tras obtener una prórroga para cumplir con el requerimiento del fiscal federal Gerardo Pollicita. En un documento de 78 carillas, respondió a los 20 puntos del interrogatorio y sostuvo que los fondos que utilizó provienen de ahorros acumulados antes de asumir el cargo, sin que exista un enriquecimiento inexplicable durante su paso por la función pública.
Adorni explicó que contaba con USD 591.544,61 provenientes de la liquidación de criptomonedas entre 2017 y 2018, es decir, con anterioridad a su ingreso al Gobierno. Según detalló, ocho billeteras digitales registraron movimientos entre octubre de 2014 y septiembre de 2018; las claves privadas fueron acreditadas mediante acta notarial y las cuentas ya no conservan saldo. Su abogado, Matías Ledesma, remarcó que se trata de un activo preexistente al ejercicio de la función pública.
Por otra parte, el exfuncionario rechazó haber pagado USD 245 mil al contratista Matías Tabar por las obras en su vivienda de Indio Cuá: afirmó que el monto real fue de USD 175 mil, y que los fondos destinados a las refacciones provienen de los ahorros antes mencionados. En su presentación, sostuvo que la variación de su patrimonio entre el 10 de diciembre de 2023 y el 27 de junio de 2026 “encuentra sustento razonable y verificable” en la documentación acompañada, sin que haya incrementos sin explicación.