Compartir en las Redes

A cuatro meses del crimen que conmocionó a Córdoba y tras la elevación a juicio contra seis imputados, nuevos detalles del peritaje de los teléfonos de Claudio Barrelier confirman la intensa y perturbadora actividad que desarrolló en las semanas previas al asesinato de Agostina Vega, de 14 años. Según el requerimiento de elevación a juicio del fiscal Raúl Garzón —documento de unas 250 páginas—, entre el 6 y el 20 de mayo de 2026 se registraron 377 accesos a un sitio pornográfico desde los dispositivos del acusado, con búsquedas que incluyeron términos como «hijastra», «padrastro», «abuso», «desfloración» y «sin piedad». Las expresiones «hijastra» y «padrastro» aparecieron repetidas más de cien veces.

La investigación estableció una coincidencia directa entre ese patrón de búsqueda y los intentos de acercamiento a la adolescente: durante el mismo período, Barrelier comenzó a contactar a Agostina a través de Instagram. Para la Fiscalía, la simultaneidad entre ambas conductas refuerza la hipótesis de que el crimen fue planificado y responde a una «obsesión incontrolable» por la joven, tal como había señalado el fiscal Garzón. El análisis de las búsquedas también permitió reconstruir el avance de sus intenciones, con términos que se volvieron cada vez más explícitos y violentos.

La causa ya fue elevada a juicio y Barrelier responde por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio triplemente calificado, mientras que otras cinco personas enfrentan cargos por encubrimiento. Además, recientemente se le abrió una nueva causa por tenencia de material de abuso sexual infantil, a partir del contenido hallado en sus teléfonos y en una computadora aportada por su pareja. El próximo 29 de septiembre está previsto que preste declaración indagatoria por este nuevo delito. El caso reafirma la urgencia de mecanismos de detección temprana y protección de niñas, niños y adolescentes frente a situaciones de riesgo.