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Buenos Aires – La cuenta regresiva para la definición de la nómina de la Selección Argentina que defenderá el título mundial en 2026 entró en su etapa final. Si bien la fecha límite que establece la FIFA para presentar la lista definitiva de 26 jugadores es el próximo sábado 30 de mayo, Lionel Scaloni ha decidido estirar los tiempos hasta el último momento posible. La razón principal de esta demora radica en las múltiples “luces rojas” que se encendieron en su tablero de control: varias figuras clave arrastran molestias físicas o sufrieron lesiones recientes, y el cuerpo técnico prefiere esperar hasta tener la certeza absoluta sobre el estado de salud y disponibilidad de todos los convocados.

Según los planes que maneja la AFA, el anuncio oficial se realizará entre el viernes 29 y el sábado 30. A las dudas médicas se suma también el calendario deportivo: Leandro Paredes, uno de los referentes en la mitad de la cancha, tendrá una prueba de fuego este jueves, cuando juegue con Boca Juniors ante Universidad Católica por la Copa Libertadores, y su rendimiento y estado tras ese partido también serán observados de cerca. Una vez definida la lista y cerrada la organización, la delegación argentina tiene previsto partir el domingo 31 desde el país con destino a Kansas, la ciudad elegida como sede de concentración y entrenamiento para el equipo durante el torneo.

El último susto, y quizás el más importante, llegó de la mano de Lionel Messi. En el partido donde Inter Miami venció 6 a 4 a Philadelphia Union, el capitán sufrió una sobrecarga asociada a fatiga muscular en el isquiotibial de la pierna izquierda. Los primeros informes médicos indican que su recuperación demandará entre 10 y 14 días, un tiempo que obliga a los preparadores físicos a acelerar los tiempos para tenerlo a punto para el inicio de la competencia. Pero “La Pulga” no es una excepción: varios de los nombres que se dan por seguros también están bajo observación. Gonzalo Montiel, Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás González y hasta el propio Dibu Martínez sufren distintas dolencias y siguen trabajando de forma diferenciada o con tareas reducidas para llegar en su mejor nivel físico al momento de la salida.