La ausencia de Julián Álvarez por tercer día consecutivo en las prácticas del Atlético de Madrid llevó a que el delantero argentino quedara excluido de la convocatoria para el partido contra Sevilla, en el momento más tenso de la temporada para el club. El entrenador Diego Simeone se refirió a la situación en conferencia de prensa en medio de un clima de incertidumbre total, mientras el equipo se ve obligado a rearmarse para el compromiso sin contar con uno de sus delanteros de referencia.
El conflicto se originó tras el regreso del futbolista a la entidad madrileña, después de su participación en el Mundial con la Selección Argentina. La relación entre el atacante y la dirigencia se deterioró notablemente cuando el club rechazó de manera tajante entablar cualquier negociación con el Barcelona, a pesar del manifiesto deseo de Álvarez de sumarse al equipo catalán. La posición del Atlético fue ratificada esta semana en dos comunicados públicos, donde se aseguró que existe “cero por ciento de posibilidades” de venderlo al club azulgrana, una respuesta que generó frustración en el entorno del jugador.
En este escenario, el delantero dejó de acudir a los entrenamientos alegando problemas de salud. Álvarez mantiene un contrato vigente hasta junio de 2030 con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, y se encuentra en una encrucijada: el Atlético se niega a reforzar a un rival directo de la liga, mientras que la única alternativa que se mantiene abierta es el Arsenal de la Premier League, que ya inició conversaciones formales para intentar su fichaje. Sin embargo, el propio futbolista ha mostrado reticencia a mudarse a Londres, ya que su prioridad sigue siendo jugar en el Barcelona.