Casi dos décadas después de aquel matrimonio que lo convirtió en figura mediática mundial, Reinaldo Wabeke reconstruye su vida desde otro lugar. A los 43 años, vive en Rosario junto a su esposo, Javier Elías Salazar, a quien conoció durante los cinco años que pasó en prisión tras ser detenido en 2020 por una causa vinculada al narcotráfico. Tras recuperar su libertad en abril de 2025, se casó y comenzó a escribir su propia historia, alejándose de las especulaciones que lo acompañaron desde que a los 24 años se casó con Adelfa Volpes, una mujer 58 años mayor que él.
Actualmente escribe un libro autobiográfico y, junto a su abogado y representante Martín Frassi, mantiene conversaciones con Netflix para convertir su vida en una serie. “Estoy escribiendo un libro sobre mi vida y quiero hacer mi propia serie autobiográfica”, contó a Infobae. En esta nueva etapa, también aclara los rumores sobre su situación económica: “Yo nunca trabajé. Vivo de la pensión de Adelfa”, aseguró, y desmintió la versión más difundida sobre el destino de los bienes heredados: “Todos piensan que la gasté en drogas pero la realidad es otra”.
Su esposo trabaja como técnico de celulares y computadoras y colabora con los gastos del hogar. “Él no vive de mí. Si necesito algo, se lo pido y me da lo que necesito”, remarcó al diferenciarlo de otras parejas que tuvo tras quedar viudo, a quienes calificó de “vividoras y estafadoras”. Wabeke atraviesa hoy una etapa de mayor estabilidad emocional, aunque reconoce que todavía enfrenta conflictos patrimoniales, problemas de salud y una ruptura con parte de su familia, mientras busca cerrar capítulos del pasado y contar su versión de los hechos.