El semblante serio, la mirada fija y sin una sola sonrisa: la fotografía oficial de Julián Álvarez publicada en el sitio web del Atlético de Madrid se transformó en un mensaje sin palabras que encendió el debate entre los hinchas y la prensa. La imagen contrasta de forma notoria con las de las dos temporadas anteriores, en las que el delantero argentino aparecía con una amplia sonrisa frente a los fotógrafos del club. El cambio de actitud se interpreta como una señal clara de su postura en medio de la disputa por su continuidad.
La novela del mercado de pases tiene al cordobés de 26 años como protagonista principal. Tras dos temporadas en el club, durante las cuales consolidó su nivel goleador, Álvarez manifestó su voluntad de marcharse y declaró públicamente: “Lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”. Sin embargo, la dirigencia del Atlético, encabezada por el presidente Enrique Cerezo, se mantiene firme en su postura y reiteró que el jugador no está a la venta, estableciendo como única vía de salida el pago de su cláusula de rescisión.
El conflicto mantiene en vilo al fútbol europeo a pocos días del cierre del mercado de transferencias. Mientras el delantero busca concretar su salida y el Barcelona aparece como su destino más deseado, el “Cholo” Simeone también ha tomado partido y dejó al margen al jugador de la convocatoria oficial, en una muestra de que las tensiones internas siguen lejos de resolverse. La foto muda, por ahora, el único recado que el delantero ha dejado en su lugar de trabajo.