El empleo asalariado formal en empresas privadas encadenó 13 meses consecutivos de caída y registra en junio de 2026 su nivel más bajo en los últimos 50 meses, según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. El balance del primer tramo de la gestión de Javier Milei muestra un deterioro profundo y creciente: desde noviembre de 2023 hasta junio de 2026 se destruyeron 246.312 puestos de trabajo registrados, una cifra que refleja el impacto del modelo económico sobre el mercado laboral formal.
La contracción, lejos de detenerse, se aceleró en los últimos meses. En el periodo de doce meses cerrado en junio de 2026 se perdieron alrededor de 121.000 empleos formales privados, lo que representa una baja del 1,9% respecto de junio del año anterior. Es decir, casi la mitad de todos los puestos eliminados desde el inicio de la gestión se destruyeron en el último año, lo que revela que la tendencia a la destrucción de empleo formal se ha profundizado y no se trata de un ajuste transitorio.
El informe confirma así una tendencia sostenida que no logra revertirse: cada mes que transcurre se suma una nueva caída, llevando al empleo privado formal a su punto más bajo en más de cuatro años. La pérdida de puestos de trabajo registrados —que suelen ser los de mayor estabilidad y mejores condiciones laborales— pone de manifiesto el costo social de las políticas de ajuste y desregulación aplicadas desde noviembre de 2023, con un impacto que se agudiza en lugar de comenzar a recuperarse.