El grupo alimentario Granja Tres Arroyos atraviesa una de las crisis más profundas de su historia. La sociedad Wade SA —que concentra los activos adquiridos a la ex Cresta Roja— presentó formalmente el pedido de concurso preventivo de acreedores, mientras la principal empresa del holding prepara una presentación similar ante la imposibilidad de hacer frente a sus obligaciones. El grupo no logró cerrar una reestructuración de deuda por USD 350,9 millones que contemplaba quitas de hasta el 75%, plazos de pago de hasta siete años, ingreso de nuevos inversores y venta de activos no estratégicos.
El impacto social de la crisis es devastador: entre las plantas de la provincia de Buenos Aires y Entre Ríos, el grupo acumula más de 1.700 desvinculaciones, mientras distintas instalaciones fueron cerradas o paralizadas. En las últimas semanas se registraron conflictos laborales por despidos masivos, siendo especialmente grave la situación en la planta de Esteban Echeverría, donde se desvinculó a unos 450 trabajadores.
La dimensión financiera de la quiebra potencial es igualmente alarmante. Granja Tres Arroyos acumula 5.652 cheques rechazados por más de $86.400 millones**. Si se suman las sociedades vinculadas Avex y Wade, el total asciende a **más de 7.000 cheques rechazados por un monto superior a los $101.600 millones. A esto se agregan múltiples reclamos judiciales y conflictos con los propietarios de los inmuebles donde funcionan sus plantas, dibujando un escenario de colapso que el concurso preventivo intentará ordenar ante la Justicia comercial.