El Tribunal de Milán ha dictado una resolución que habilita a la empresaria argentina Wanda Nara a tramitar los nuevos pasaportes de sus hijas Francesca e Isabella sin requerir la autorización paterna de Mauro Icardi. La decisión, adoptada de manera urgente, responde a la falta de acuerdo y colaboración del expareja para gestionar la documentación de las menores, un obstáculo que había impedido regularizar sus documentos oficiales.
Bajo la titularidad de la jueza Cristina Bassi, el máximo órgano judicial de Milán acogió el pedido presentado por Nara el pasado 27 de julio de 2026, en el que se argumentaba que la intervención judicial se hacía indispensable para proteger el interés superior de las niñas. En su escrito, la empresaria sostuvo que la negativa de Icardi a colaborar en la renovación o duplicación de los pasaportes vulneraba el derecho de las menores a tener una identidad documentada y a circular libremente.
El fallo de la Sección VIII Civil del Tribunale di Milano establece que la autorización es ejecutable de manera inmediata, sin necesidad de esperar a la participación o pronunciamiento del progenitor. La jueza Bassi fundamentó la medida priorizando expresamente la protección de los derechos de Francesca e Isabella, así como la celeridad en la tramitación de sus documentos oficiales, evitando que un conflicto entre los adultos perjudique la situación jurídica de las niñas.
Esta decisión judicial allana el camino para que Wanda Nara pueda concretar su plan de traer a sus hijas al país, resolviendo un obstáculo burocrático que se había convertido en un punto de tensión en la relación entre la mediática pareja expareja. La Justicia italiana dejó así en claro que, en casos de desacuerdo parental, el bienestar y los derechos de los menores prevalecen sobre cualquier disputa familiar.