Buenos Aires – En su tercer 25 de Mayo como presidente de la Nación, Javier Milei encabezará hoy los actos oficiales por el aniversario de la Revolución de Mayo en un clima político marcado por las fuertes disputas internas que atraviesan al oficialismo. La jornada comenzará en la Plaza de Mayo con el tradicional izamiento de la bandera y continuará con el Tedeum en la Catedral Metropolitana, una ceremonia que este año tendrá una lista de invitados cargada de señales políticas, definida en gran parte por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y una de las protagonistas de las tensiones recientes. El mandatario llegará a esta fecha patria tras días de cruces y desencuentros entre los distintos sectores que conviven dentro del Gobierno, con miras ya puestas también en las definiciones para el año 2027.
La novedad más notoria y que generó mayor repercusión es la ausencia confirmada de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no recibió invitación para participar del oficio religioso. Esta decisión confirma el estado de ruptura total entre ambos dirigentes, una situación que ya se había evidenciado en la última celebración de esta fecha, cuando aunque ella asistió, el Presidente evitó saludarla. Desde el entorno de la titular del Senado señalaron directamente que fue la hermana del jefe de Estado quien la excluyó de la lista, teniendo en cuenta además los estrechos vínculos que Villarruel mantiene con autoridades de la Iglesia Católica. La división interna queda así expuesta públicamente, con una clara demarcación de los espacios que tendrán representación en el evento.
La distribución de presencias refleja exactamente el mapa de poder actual: el sector alineado con Karina Milei tendrá una representación mayoritaria y visible. Entre los asistentes confirmados figuran el jefe de Gabinete, Manuel Adorni —quien ha sido centro de atención en las últimas semanas por denuncias en su contra por presunto enriquecimiento ilícito—, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el armador político de la provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja, todos hombres de su máxima confianza. También se esperaba a la legisladora porteña Pilar Ramírez, que si bien había sido invitada, mantenía la incertidumbre sobre su participación por problemas familiares surgidos en las últimas horas.
En el lado opuesto, el grupo conocido como “Las Fuerzas del Cielo”, encabezado por el asesor presidencial Santiago Caputo, mantendrá un perfil bajo tal como lo habían anticipado y no enviará representantes a los actos oficiales. Este sector, que concentra gran influencia en el espacio digital pero menos presencia en estructuras formales, estará prácticamente ausente. La única excepción será el legislador bonaerense Nahuel Sotelo, quien ya dejó su cargo en la Cancillería pero conserva una llegada privilegiada ante el Vaticano. De esta forma, Milei compartirá la jornada patria casi exclusivamente con el núcleo duro de su entorno más cercano, en una demostración explícita de quiénes son hoy sus aliados privilegiados en medio de la tormenta interna.