La inspección del domicilio donde fue asesinada Romina María de los Ángeles Calvo en Villa Devoto reveló nuevos detalles sobre la vida de la víctima y el contexto del crimen. En el living de la vivienda, sobre una mesa, los investigadores hallaron un pequeño altar cuidadosamente dispuesto con velas y escritos que contenían pedidos personales. La mujer, de 40 años, era comerciante en el rubro de carnes y chacinados, pero en los últimos tiempos había iniciado un emprendimiento vinculado a velas y numerología, actividad que desarrollaba junto a su hijo mayor.
Según relató a TN la persona mencionada por el agresor como “Pitty La Numeróloga”, Romina atravesaba dificultades económicas importantes y recibió apoyo para levantar su nuevo negocio. Incluso envió mensajes el sábado anterior expresando emoción: “Pitty lo logré. Estoy feliz Pi. Me costó pero al fin pude llegar. 35 personas atendí”. Ese vínculo aparece citado además en la carta manuscrita que dejó el acusado, Walter Humberto Verón, en la que escribe: “Esa Pity le cambió toda su personalidad. Y me quiere fuera de la casa”.
El juez Darío Bonanno recorrió el inmueble y recogió elementos clave para la causa: varios teléfonos celulares y el cuchillo de carnicero con mango blanco que se presume fue el arma homicida. En la carta, Verón expresa su resentimiento: “Estoy muy cansado de toda esta injusticia… Trabajé tanto por ella, mis hijos, y ahora como tiene esos contactos nuevos… La gente no sabe lo que yo trabajé por todos”. Fuera de esos elementos, el resto de la inspección no arrojó más indicios relevantes.