La reunión del Consejo del Salario Mínimo de este viernes tuvo un desenlace tenso y conflictivo: la CGT y las dos CTA abandonaron el encuentro virtual luego de que la Secretaría de Trabajo ratificara su decisión de no realizar la deliberación en forma presencial. De esta manera, solo quedaron en la mesa los representantes del Gobierno y del sector empresarial, por lo que los funcionarios libertarios volverán a fijar el incremento del salario mínimo por vía de decreto, sin el consenso de las centrales obreras.
En rigor, las tres organizaciones gremiales sí participaron de la instancia previa de la comisión técnica salarial, donde cada parte presentó su propuesta de porcentaje de aumento. Sin embargo, al no lograr que el encuentro plenario se desarrollara de forma presencial como reclamaban, anunciaron su retiro inmediato y confirmaron que no formarán parte de la instancia donde habitualmente se busca consensuar la cifra o definirla por votación entre las tres partes.
La medida de fuerza de los sindicalistas no se limita a abandonar la reunión: anunciaron que presentarán una denuncia internacional ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por lo que consideran una falta de respeto a las reglas del diálogo social. Por su parte, desde el área de Capital Humano del Gobierno defendieron la modalidad virtual y afirmaron: “Queremos evitar el show para poder hablar civilizadamente”.