La multinacional sueca Electrolux anunció el cierre definitivo de su planta en Rosario, poniendo fin a un siglo de actividad industrial en la ciudad. La decisión implica el cese total de la fabricación de electrodomésticos en el país y el abastecimiento del mercado argentino mediante productos importados, principalmente desde su factoría en Curitiba, Brasil. La medida deja sin empleo a unos 200 trabajadores, según confirmó el secretario general de la UOM Rosario, Antonio Donello.
El desenlace agrava la crisis del Gran Rosario, que según datos del INDEC registra la tasa de desempleo más alta del país, con un 11,5%. Hace apenas tres años, la empresa empleaba a 900 operarios directos y generaba igual cantidad de puestos indirectos, por lo que la reducción ha sido progresiva y drástica. La decisión se comunicó de forma sorpresiva: la empresa canceló una reunión con representantes gremiales con apenas diez minutos de antelación y notificó el cierre por teléfono, sin haber agotado instancias de diálogo previo.
La UOM rechazó la medida y planteó como reclamo central la reincorporación de los trabajadores, no una compensación económica. El abogado del gremio, Pablo Cerra, señaló que la compañía avanzó de manera unilateral y sin cumplir los procedimientos que correspondían. Se realizará una primera audiencia el lunes a las 10 horas en el Ministerio de Trabajo provincial, donde el sindicato solicitará la nulidad de los despidos y la reapertura de la planta. El caso se suma a la tendencia de desindustrialización que afecta al sector de la línea blanca y al polo metalúrgico de la región.