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Buenos Aires – Un detalle hallado en el último informe técnico publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) puso en evidencia una diferencia clave en la forma de contabilizar los resultados fiscales en Argentina, justo cuando el Gobierno nacional celebra públicamente el logro de superávits económicos. La periodista Rosalía Costantino detectó una nota al pie, en la página 7 del documento denominado staff report, que cambia la lectura de las cifras oficiales y revela que, al considerar todos los componentes financieros, la realidad muestra números rojos.

El punto central de la discrepancia radica en el tratamiento contable de los intereses. Según explica el propio organismo internacional, el resultado positivo que difunde el oficialismo no contempla los intereses capitalizables, específicamente los pagos correspondientes a los bonos conocidos como cupón cero, los cuales se registran “por debajo de la línea”, es decir, fuera del cálculo principal de gastos e ingresos. Al realizar el ajuste e incluir estos conceptos “por encima de la línea”, como parte integral del balance fiscal, la ecuación se invierte totalmente.

El texto oficial del FMI advierte textualmente: «Incluir el componente real de los intereses capitalizados por encima de la línea elevaría el déficit fiscal total a cerca de 0,8% del PBI». De esta manera, lo que se presenta como un logro de equilibrio o ganancia económica, bajo la mirada técnica completa del organismo, se transforma en un déficit del 0,8% del Producto Bruto Interno. Esta revelación, aparecida como un comentario marginal en un informe extenso, se convierte en un dato fundamental para comprender la verdadera situación financiera del país y abre el debate sobre cómo se miden y comunican los resultados fiscales.