Compartir en las Redes

Región NEA – La ola polar sigue avanzando con intensidad sobre el nordeste argentino y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que este viernes 3 de julio será el día más frío registrado en lo que va del año. Las cuatro provincias de la región —Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones— permanecen bajo alerta amarilla por temperaturas extremadamente bajas, mientras se detallan las condiciones que se mantendrán también para la jornada del sábado.

Formosa

Este viernes la provincia registró una temperatura mínima de 7 °C y se espera que la máxima alcance solo los 13 °C, con el cielo mayormente nublado durante toda la jornada. La alerta amarilla por frío extremo rige para todo el territorio. Para el sábado, se prevé una leve recuperación: la mínima descenderá a 5 °C pero la máxima subirá hasta los 16 °C, con cielo parcialmente nublado y presencia de sol, sin que estén vigentes advertencias especiales.

Corrientes

En la provincia, el termómetro marcó una mínima de 4 °C y llegará a un máximo de 13 °C este viernes, con cielo parcialmente nublado y alerta amarilla activa. Para el sábado se espera una mínima de 5 °C y una máxima de 15 °C, manteniéndose las mismas condiciones de nubosidad pero sin riesgos climáticos declarados.

Chaco

Es una de las zonas más afectadas: la temperatura mínima bajó hasta los 3 °C y no superará los 13 °C en las horas más cálidas del día, con cielo parcialmente nublado y alerta por frío extremo en toda la jurisdicción. El sábado habrá una mejora leve: la mínima será de 5 °C y la máxima de 15 °C, sin advertencias vigentes.

Misiones

La jornada de hoy registró una mínima de 5 °C y una máxima estimada de 13 °C, con presencia de niebla durante el mediodía y cielo parcialmente nublado hasta la noche, bajo alerta amarilla. Para el sábado se mantendrá la mínima en 5 °C y se espera que la temperatura suba hasta los 15 °C, con condiciones estables y sin alertas.

Las autoridades recomiendan extremar los cuidados ante las bajas temperaturas: abrigarse adecuadamente, proteger a los grupos más vulnerables, ventilar los ambientes en horarios de mayor calor y evitar el uso de calefacción sin medidas de seguridad para prevenir intoxicaciones o incendios.