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Kansas, Estados Unidos – La delegación argentina ya está instalada en lo que será su búnker durante la primera etapa del Mundial: el Hotel Origin, sede elegida en la ciudad de Kansas. Lionel Messi fue uno de los últimos en sumarse a la concentración, llegando directamente desde Fort Lauderdale en un vuelo chárter que compartió con su compañero y amigo Rodrigo De Paul. Ambos aterrizaron en el aeropuerto de Missouri y, desde el primer momento, se vivieron escenas de mucha emoción, como el abrazo especial que el capitán le brindó a Marito Di Stéfano, el histórico utilero de la AFA, antes de trasladarse hasta el alojamiento donde el equipo se prepara para el debut frente a Argelia el próximo 16 de junio.

Una vez en el hotel, fueron recibidos por Luis Martín, el preparador físico del cuerpo técnico, y luego llegó el momento de dirigirse a sus respectivas habitaciones. Fue justo ahí donde se generó el revuelo entre los hinchas y en las redes sociales: la puerta de la habitación que le fue asignada a Messi tiene el número 202. Al igual que ocurrió hace tres años en Qatar, donde se alojó en el cuarto 201 —cuya suma de dígitos daba como resultado 3, el número de estrellas que consiguió la Albiceleste—, ahora la cuenta da un resultado diferente: 2 + 0 + 2 es igual a 4, la nueva estrella que el equipo de Scaloni busca conquistar en suelo norteamericano.

Otra coincidencia con aquel Mundial histórico es que el capitán volverá a concentrar en solitario. Desde que Sergio Agüero se retiró del fútbol y dejó la selección, Messi no comparte habitación con ningún compañero, una costumbre que mantiene intacta y que forma parte de su rutina previa a las competencias. Este detalle, sumado al número que ya se volvió símbolo, disparó la imaginación de los seguidores, que ven en estos pequeños indicios señales positivas para repetir el éxito de 2022 y defender el título obtenido en Doha.