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Dallas, Estados Unidos – Giovani Lo Celso vivió un momento inolvidable en el triunfo de Argentina sobre Jordania, al convertir un golazo de tiro libre que abrió el camino para el equipo. Se trató de su primera participación en una Copa del Mundo, una instancia que parecía negada para él tras la dura experiencia de Qatar 2022, cuando quedó fuera de la lista definitiva a último momento pese a haber formado parte del plantel en Rusia 2018. Su regreso y su actuación son el fruto de años de esfuerzo y constancia.

El recorrido de Lo Celso con la selección estuvo marcado por decisiones difíciles del entrenador Lionel Scaloni, quien supo ganarse el respeto por sus elecciones firmes, incluso cuando afectaban a jugadores de su mayor confianza. En 2022, una lesión lo dejó fuera de la competición a pocos días del inicio, y el propio director técnico le dijo con honestidad: “Lo siento en el alma”, una frase que quedó grabada y que parecía cerrar una puerta. Sin embargo, el volante no se rindió y trabajó para recuperar su nivel y su lugar.

El pasado sábado, en el estadio de Dallas, llegó la revancha soñada. Con toda su familia en las tribunas, incluida su esposa Magui Alcacer, Lo Celso apareció en un momento clave para transformar un tiro libre en un golazo, similar a los que suele concretar Lionel Messi. El tanto no solo fue fundamental para el resultado, sino también una confirmación de que su esfuerzo había valido la pena. Su pareja celebró la hazaña con un mensaje lleno de emoción: “Por tu lucha, tu perseverancia y tu constancia la vida siempre trae revancha”.

Hoy, el jugador formado en Rosario Central y actual figura del Real Betis es uno de los más valorados por Scaloni, quien confía plenamente en su capacidad para aportar equilibrio y calidad en el mediocampo. Su historia se convierte en un ejemplo de superación: tras la frustración de quedar afuera en el momento más esperado, volvió con más fuerza, cumplió su sueño de jugar un Mundial y dejó su huella desde el primer encuentro.