La Confederación Económica de Misiones (CEM) dio a conocer los resultados de una encuesta realizada durante agosto que refleja la gravedad del escenario que atraviesan las empresas de la provincia. Casi el 20% de las pymes formales consultadas evalúa la posibilidad de despedir personal como medida de ajuste ante la caída de la demanda y el aumento de los costos. La entidad aclaró que se trata de una alternativa que se está analizando y que no todas las desvinculaciones se han concretado aún.
El vicepresidente de la CEM, Darío Cordes, explicó que las empresas hacen esfuerzos por preservar sus equipos de trabajo, conscientes de los costos que implica reducir personal y la dificultad de reconstruir esas estructuras cuando la actividad se recupere. Sin embargo, la combinación de menor volumen de ventas y márgenes cada vez más estrechos obliga a revisar gastos para poder mantener la operatividad. La prioridad ya no es crecer o expandirse, sino sostener la actividad y llegar al día siguiente.
El relevamiento confirma que el sector pyme misionero atraviesa una etapa de marcada contracción, donde la incertidumbre económica nacional impacta directamente en el consumo y la capacidad de inversión local. Las firmas se ven obligadas a tomar decisiones difíciles para no detener su funcionamiento, y el empleo aparece como la variable de ajuste más sensible ante la prolongación de las condiciones adversas.