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La crecida de los ríos Paraná y Uruguay mantiene en alerta a las provincias del noreste argentino, con Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones como las zonas más expuestas, mientras Entre Ríos también registra complicaciones sobre la costa del río Uruguay. En Corrientes, más de 400 personas resultaron afectadas por el avance del agua, con familias evacuadas, caminos anegados y restricciones en pasos fronterizos. En Chaco, las autoridades activaron un comité de emergencia ante la previsión de que el Paraná alcance los seis metros en Barranqueras durante el sábado.

La situación se vincula con las lluvias extraordinarias registradas en las cuencas de los ríos Paraná e Iguazú, sumadas al aumento de las descargas de las represas ubicadas aguas arriba. Las previsiones hidrológicas anticipan que la tendencia creciente continuará durante los próximos días, por lo que las autoridades mantienen activos los monitoreos y los operativos de asistencia a las poblaciones ribereñas.

En Corrientes, Paso de los Libres atraviesa uno de los escenarios más delicados, ya que el río Uruguay superó el nivel establecido para evacuaciones. Alvear, La Cruz, Yapeyú y Bonpland también rebasaron los umbrales de alerta. En paralelo, se dispuso el cierre del puente internacional sobre la represa de Yacyretá y se registraron restricciones a la navegación y al transporte fluvial. El ganado de las zonas bajas también se encuentra en riesgo, por lo que los productores han debido trasladar los animales hacia terrenos más elevados.

En Chaco, el Gobierno provincial activó el Comité de Emergencia y declaró la alerta naranja. Según el presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Orlando Morán, el Paraná subió entre 12 y 14 centímetros diarios durante los últimos días. Si se mantiene ese ritmo, podría aproximarse a los seis metros en Barranqueras el sábado y alcanzar los 6,50 metros a mediados de la próxima semana, lo que demandará medidas preventivas adicionales en las localidades cercanas al río.

Formosa y Misiones, aunque sin cifras específicas de personas afectadas hasta el momento, integran la región expuesta a las consecuencias de las lluvias y las crecidas. El monitoreo de los ríos y las condiciones meteorológicas será determinante para anticipar posibles anegamientos y definir medidas preventivas. En Entre Ríos, por su parte, también se registran complicaciones en localidades ribereñas del río Uruguay, donde el avance del agua obliga a mantener la vigilancia sobre las zonas bajas y los sectores poblados, mientras las autoridades siguen de cerca la evolución de los niveles hidrométricos.