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A pocas horas del tratamiento en el Senado del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la iniciativa atraviesa un escenario cada vez más complejo para el oficialismo. El punto más polémico es el capítulo tercero, que modifica la normativa vigente y habilita una mayor participación de empresas y capitales extranjeros en la propiedad de tierras rurales argentinas. Gobernadores, senadores y dirigentes de distintos espacios políticos ya expresaron su oposición, por lo que la votación se anticipa sumamente reñida.

Una de las posturas más contundentes surgió desde Tucumán. El gobernador Osvaldo Jaldo confirmó que las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza se manifestaron decididas a rechazar la propuesta. “He conversado con las dos senadoras y sé que están decididas a no acompañar ese proyecto de extranjerización de las tierras argentinas”, afirmó el mandatario, al tiempo que diferenció la llegada de inversiones de la apropiación del territorio: “La gente puede venir a invertir, lo que no se puede es venir a apropiarse de nuestras tierras”.

Las advertencias sobre el impacto de la reforma se multiplican en las últimas horas, mientras el oficialismo aún no garantiza los apoyos necesarios para su aprobación. El debate definirá si se mantienen los límites actuales o se abre el acceso a la propiedad extranjera en zonas estratégicas para la producción y el desarrollo nacional.