Estados Unidos – El partido entre Argentina y Egipto, que terminó con una remontada histórica de la Albiceleste por 3 a 2, dejó además de la emoción deportiva una fuerte polémica arbitral. Tras el encuentro, la delegación africana emitió un comunicado en el que cuestionó duramente las decisiones del juez principal Francois Letexier y del responsable del VAR, Jerome Brisard, argumentando que errores en las definiciones cambiaron el rumbo del juego.
Ante estos reclamos, la FIFA salió a respaldar de forma contundente a su cuerpo arbitral. Fue el propio director de la División de Arbitraje del organismo, Pierluigi Collina —considerado uno de los mejores jueces de la historia del fútbol— quien se manifestó para desmentir las críticas. En declaraciones al sitio oficial de la entidad, aseguró que “las acusaciones infundadas no tienen cabida en el fútbol moderno”, y explicó detalladamente las acciones más debatidas.
Collina se refirió específicamente a dos situaciones clave: la falta detectada mediante el sistema de revisión que derivó en la anulación de un gol de Egipto, y la jugada previa al tanto decisivo de Enzo Fernández, donde los africanos reclamaban una infracción a favor de su delantero Mohamed Salah. Según el análisis técnico, ambas decisiones fueron tomadas correctamente y se ajustaron estrictamente al reglamento vigente.
El partido había dejado a Egipto con una ventaja de dos goles hasta el minuto 77, pero en solo 13 minutos Argentina logró revertir el marcador y clasificar a cuartos de final. A pesar de la frustración por el resultado, desde la FIFA remarcaron que los fallos fueron analizados con todos los recursos tecnológicos disponibles y confirmaron que no hubo errores que influyeran en el desenlace final del encuen