Buenos Aires – La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) quedó en el centro de un nuevo conflicto laboral este martes, cuando la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) llevó adelante la ocupación pacífica de su sede central en el barrio de Núñez. La medida se tomó en rechazo a la decisión oficial de despedir a casi un centenar de empleados, en el marco del plan de reorganización y ajuste que el Gobierno aplica sobre distintos organismos del Estado.
La protesta comenzó pocas horas después de que se confirmara la reducción de la estructura del organismo, referente en investigación, desarrollo y producción en el área nuclear. Desde el sindicato denunciaron que los despidos afectan a personal técnico y profesional con amplia trayectoria, y advirtieron que esta medida pone en riesgo la continuidad de proyectos estratégicos para el país.
Durante la jornada, se desplegó un fuerte operativo de seguridad con efectivos de Gendarmería Nacional custodiando el perímetro del edificio. En distintos momentos se registraron episodios de tensión y algunos incidentes entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad, aunque desde ATE aseguraron que la ocupación se mantendría en forma pacífica hasta recibir una respuesta concreta de las autoridades para revertir la situación.
El hecho reavivó el debate sobre el impacto de los recortes en áreas científicas y técnicas. Para los gremios y sectores críticos, la reducción de personal en organismos como la CNEA afecta la soberanía tecnológica y la generación de conocimiento propio, mientras que desde el Gobierno defienden la medida como necesaria para reducir gastos y modernizar la gestión pública. El conflicto sigue abierto a la espera de negociaciones que busquen una salida a la situación.