La llamada al 911 del hijo del medio de Romina Calvo, a las 6.55 del 13 de agosto, alertó a los agentes de la Comisaría Vecinal 11B, que acudieron de inmediato al PH de la calle Pedro Morán, en Villa Devoto. Al ingresar al dormitorio matrimonial, encontraron el cuerpo de la mujer con unas 40 heridas de arma blanca: 22 concentradas en espalda y cuello, y el resto en torso, rostro, brazos y cabeza. El autor del ataque fue su esposo, Walter Verón, quien posteriormente intentó quitarse la vida.
Los hijos de la pareja vivieron el horror dentro de su propia casa. La hija menor, de apenas 8 años, dormía en la habitación cuando su padre entró y acuchilló a su madre. La niña corrió a avisar a su hermano de 21 años, que descansaba en la terraza. Ambos se reunieron luego con el hermano mayor, Sebastián, y permanecieron juntos en otra habitación mientras los peritos trabajaban en la escena, visiblemente conmocionados. Las cámaras de seguridad instaladas en el hogar registraron la secuencia completa del ataque y lo ocurrido después.
En la vivienda también se hallaron las mascotas de la familia: un perro pequeño con lesiones en sus dos patas delanteras provocadas durante el ataque, y un conejo. El panorama que encontraron los efectivos al ingresar reflejaba la brutalidad del crimen y la indefensión de los tres niños y jóvenes que presenciaron lo sucedido, quedando atrapados en su propia casa junto al cuerpo de su madre.